sábado, 28 de noviembre de 2009

Cosas que no soporto en un poema



Gracioso título el de ese libro. Y ya que hablamos de poemas, un pedacito de aquel reciente berrinche:



Resbala en el vidrio
mi cara acribillada de lluvia,
en el párpado una hamaca rota
y roja.
No estás

Tu ausencia es un grito helado
un eco de cristales quebrados,
borrasca de espinas y noches
que se derriten despacio,
clavos que mastican la carne.

Mientras tanto, lejos
tu risa es un amanecer
de pétalos y luces,
tu voz una jungla en celo.
Imposible ese orfebre
De lo que hay en tus ojos.

Es que el recuerdo talla puños
con la caricia de tu sombra.

Y yo,
mientras, apenas
un arrastrar sediento
por los médanos
que urden la tumba.

1 comentario:

El hombre de arena dijo...

A veces hay poemas que no soporto entre ellos mis flacos versos, otras veces reeleo poemarios que en mi juventud adoraba y el hechizo ya no es el mismo, y poemarios que en mi juventud no soportaba se me vuelven terriblemente reveladores, en fin creo que todo libro de poemas, cuentos o novelas tienen sus tiempos, su momento de enseñanza en cada lector.
Saludos Matias