viernes, 9 de octubre de 2009

Once


Oscura miel,
Silencio puro, total cadencia,
un mar esmeralda que viene y va,
son tus manos
bañándome como arpas.

Carceleros del milagro,
tus párpados celosos.
Fronteras del cielo,
Cornisas para
la constelación perdida
que la luna
llora cada noche.

Felices tus jardines secretos
donde me escondo de la muerte
y se duermen las heridas.

5 comentarios:

mel dijo...

Mi amor que precioso, cuanto amor.
Me encanto, te amo :)

Matías dijo...

y yo a vos :)

FER! dijo...

Muy bueno, maty! Veo que la fama no te ha cambiado absolutamente en nada... jajaja!
Me intriga mucho donde estarán esos jardines, donde la heridas se duermen...

Saludos. FER!

Matías dijo...

que fama? los unicos que me conocen son mis acreedores
jajaja

Lo de los jardines...solo hay que buscarlos. Existen, aunque no se ven :)

Svor dijo...

cuando las heridas duermen, todo es posible.