lunes, 17 de agosto de 2009

El santo de la espada



Párrafos del Reglamento del Ejército de los Andes, redactado por su comandante, Teniente General San Martín:


"Todo el que blasfemare el Santo Nombre de Dios, o de su adorable Madre, e insultare la religión, por primera vez sufrirá cuatro horas de mordaza atado a un palo en público por el término de ocho días, y por segunda vez será atravesada su lengua con un hierro ardiente...".


"El que encubriese vagos sufrirá por primera vez tres años de presidio, seis por segunda y tercera, y si auxiliara al delincuente tendrá la pena del reo".


"El falseador de sello o moneda tiene pena de muerte, y el de firma, presidio o muerte según el caso. La misma sufrirá el ladrón que robe más de ocho reales, y el que forzare mujer o la robare".


"El falso acusador o denunciante, el testigo falso y el perjuro en causas criminales será castigado según el caso. El incendiario o quemador de campos, casas, etcétera, será ahorcado".


"El que se embriague tendrá un mes de prisión, por primera vez; por segunda, cien palos; y por tercera, presidio...".



De su pluma aflora la rectitud más inclaudicable, esa de la que fue ejemplo viviente antes, durante y después del rosario de hazañas que barrió a los realistas de medio continente y arrió definitivamente sus banderas para instaurar las que debían flamear (aunque hoy lo hagan algo desteñidas).

Y pensar que hoy le cambiamos su jornada conmemorativa en haras del turismo y el esparcimiento...

5 comentarios:

Anónimo dijo...

san martin tomaba laudano, un derivado del opio,por su endeble salud.
haz lo que yo digo...

joselop44 dijo...

En todos los paises pàsan esas cosas con los días festivos.
Saludos

Matías dijo...

1) supongo que las cuestiones medicinales atenúan el asunto. Digamos, no sería lo mismo consumirlo por salud que por mero vicio, ¿no?

2) Supongo, aunque no sé por qué (en realidad sí sé) este caso específico del gral. San Martin me resulta triste por lo ingrato :(

Saludos para ambos!

Anónimo dijo...

muy facho el reglamento, imaginen a los dinosaurios en la cama.

Matías dijo...

No se por qué pero me imaginaba que iba a aparecer un comentario de esa índole.
En fin...