“Pero los seres humanos son ajenos al espíritu puro: porque lo propio de esta desventurada raza es el alma, esa región desgarrada entre la carne corruptible y el espíritu puro, esa región intermedia en que sucede lo más grave de la existencia: el amor y el odio, el mito y la ficción, la esperanza y el sueño. Ambigua y angustiada, el alma sufre (cómo podría no sufrir!), dominada por las pasiones del cuerpo mortal y aspirando a la eternidad del espíritu, vacilando perpetuamente entre la podredumbre y la inmortalidad, entre lo diabólico y lo divino. Angustia y ambigüedad de la que en momentos de horror y de éxtasis crea su poesía, que surge de ese confuso territorio y como consecuencia de esa misma confusión: un Dios no escribe novelas.”
don ernesto! recuerdo haber leído este libro con el alma desgarrada, allá por la fecha de su publicación. y también recuerdo cuando encontré a don ernesto en el subte...momento inolvidable.
Rayuela: un gran libro, de los mejores que leí. Inolvidable experiencia, la de encontrarse de casualidad con el escritor de un libro que nos marcó, no? Recuerdo aquellas palabras de Salinger, eso de tener ganas de llamar por teléfono al autor de un libro que nos gustó. Gracias y besos!
Elizabeth: Bonita la poesía de tus palabras. Gracias y beso!
No me pises: Te recomiendo el libro. Primero hay que leer "Sobre héroes y tumbas", eso sí. Si no se complica, dado que en ese otro se introducen varios personajes del segundo. Un abrazo y espero que puedas leerlos.
Luna: Y ojalá que puedas! es muy, muy bueno. Sobrecogedor, diría. Un beso!
Espinas, pétalos, estatuas inquietantes, sombras, colores, perfume, música: he ahí los ingredientes de este Jardín. Yo, el jardinero, me llamo Matías Stiep. Oriundo de y en Cipolletti (al costado de la confluencia donde nace el río Negro, sobre el lado homónimo, en el sur donde retumbaron el malón y los estampidos del Remington), a partir del 1 de Septiembre de 1981. Trabajo y escribo, en esto menos y peor de lo que quisiera. En el berretín de la escritura arranqué allá por 1998, a los 17 años, puerta abierta por una profesora de literatura. Desde entonces aprendí dos o tres cosas sobre el oficio de escribir, ligué algún premio, y también tuve la oportunidad de publicar dos libros. El primero se llama Estrellas Blancas, y se editó en el 2001. El segundo, Yo el pájaro y el cielo, obtuvo el Primer Premio en Novela 2009 de la Subsecretaría de Cultura de Río Negro, y el Fondo Editorial Rionegrino lo publicó al año siguiente.
Estoy, inesperado y subrepticio, en algún lugar de este jardín.
6 comentarios:
Maravilloso !!!
Un beso
don ernesto! recuerdo haber leído este libro con el alma desgarrada, allá por la fecha de su publicación.
y también recuerdo cuando encontré a don ernesto en el subte...momento inolvidable.
besos,matías*
Ningún grano del sueño queda sin pulir cuando las olas incorporan nuestras islas.
Leerte y escribirme son opciones de la lluvia. Besos.
Qué razón! me ha encantado el fragmento!!
Besos!
El alma, en su poesía, nos da la posibilidad de volar. Y algunos, escriben novelas.
Saludo enorme, Matías.
(Y bueno, tal vez, algún día lea a don Sábato...)
Liz: exacto! besos.
Rayuela: un gran libro, de los mejores que leí. Inolvidable experiencia, la de encontrarse de casualidad con el escritor de un libro que nos marcó, no? Recuerdo aquellas palabras de Salinger, eso de tener ganas de llamar por teléfono al autor de un libro que nos gustó. Gracias y besos!
Elizabeth: Bonita la poesía de tus palabras. Gracias y beso!
No me pises: Te recomiendo el libro. Primero hay que leer "Sobre héroes y tumbas", eso sí. Si no se complica, dado que en ese otro se introducen varios personajes del segundo. Un abrazo y espero que puedas leerlos.
Luna: Y ojalá que puedas! es muy, muy bueno. Sobrecogedor, diría. Un beso!
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