
Por un resquicio de este tiempo vacío, infestado de páginas desérticas, se coló una linda sorpresa, cortesía de un amigo.
Primero lo presento: Santiago Ocampos, poeta, cipoleño, libros publicados y galardones varios que son consecuencias inevitables de su talento descomunal, de su finísima percepción para desnudar en tres versos lo intangible, lo humano, lo que se proponga.
En su condición de corrector literario, publicó en su blog una reseña sobre Yo el pájaro y el cielo (pulsando en los textos resaltados accedés a los enlaces).
De todo corazón agradezco todas y cada una de sus palabras, su gentileza y su amistad.
2 comentarios:
Lo mejor del día: haber conocido vuestros blogs.
Gracias!
sos muy amable
Ya te estoy siguiendo :)
besos!
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