
Profanado como nunca antes, maldecido por las hordas y sus sillas. Pero siempre seguirá siendo nuestro templo, nuestra sagrada Shangri-La de papel impreso.
Hacia allá iremos, a pesar de la náusea y la tristeza por esa nueva "hazaña" de los esbirros.
Mal que le pese a las altas esferas de ayer y de hoy: no pudieron ni las piras del Tercer Reich, ni las falanges, ni las mordazas. Invencible e inmortal, así fue y será el libro. Porque es algo inmaterial lo que lo traspasa y lo trasciende, reduciendo a lo físico y sus torpezas a nada más que anécdotas.
En fin, el punto es que iremos. Quiero agradecer públicamente a mis hermanos de letras, compañeros del CEC que compartirán conmigo esa hora mágica que tan rápido se acerca...
2 comentarios:
¡¡¡Todo el éxito para vos y la gente del Círculo y que disfruten del viaje a Buenos Aires!!!
Un abrazo
gracias chamigo!!!
nos vemos mañana
Un abrazo
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